LA FIRMA ELECTRÓNICA COMO PUERTA A LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL

Por Ernesto Cárdenas Salcido

Todas las industrias están adoptando medidas para la digitalización y estandarización de procesos, lo que no solo reduce costos sino que también abre nuevas áreas de oportunidad. La pandemia de Covid-19 ha acelerado esta necesidad y en el contexto cambiante de condiciones, la firma electrónicarepresenta un primer paso en la digitalización de las empresas.

La digitalización es un proceso incremental en el que se deben modificar tecnologías, procesos y procedimientos. Normalmente existe alta resistencia al cambio (principalmente derivado del factor humano) y es una de las razones por la que no todas las empresas habían iniciado o en su caso, acelerado su paso a la digitalización. Por ello, además de empezar y conducir el cambio desde la parte directiva de la institución y de apostar por la capacitación, se requiere tener una mentalidad de adaptación y cambio constante.

Es recomendable hacer el proceso de transformación digital de manera incremental para lo que la digitalización y firma electrónica de documentos resultan un cambio rápido y fácil de implementar, además de servir como trampolín a otras tecnologías, le permite a las empresas mantener operaciones.

La industria Fintech (derivado de los términos en inglés de finance + technology) es ejemplo paradigmático de transformación digital. Uno de sus objetivos es aprovechar las ventajas de la tecnología para proporcionar servicios financieros enfocados en los clientes, de una manera ágil, sencilla y confiable. El enfoque en el cliente se convertirá en uno de los principales diferenciadores de la digitalización, debido a que los usuarios podrán comparar distintas opciones y cambiar de empresa con facilidad. En este sentido, las empresas que no digitalicen y busquen proporcionar mejores servicios a sus clientes, de manera sencilla y digital, probablemente se irán quedando en el camino. Es importante mencionar que el enfoque en el cliente se extiende a todas las industrias por lo que no es exclusivo del sector financiero.

Otro aspecto de competitividad a considerar es la reducción de costos o incrementos en eficiencia. La firma electrónica tiene beneficios económicos inmediatos, el siguiente ejemplo ilustra un escenario de firmar con papel o con firma electrónica en términos de costos.

En conclusión, la digitalización de las empresas dejó de ser algo deseable y se convirtió en una necesidad. Dicho proceso implica un cambio de mentalidad en las instituciones, en donde además de apostar por capacitación en soft skills, deben tomarse en cuenta las circunstancias de la “nueva normalidad” y la constante mejora en la experiencia y opciones con las que cuenta el usuario que brinda la tecnología. Como primer paso a la digitalización, la firma electrónica representa una excelente opción con alto impacto y bajos costos de implementación, además de permitirle a las empresas seguir haciendo negocios de manera remota.

Fuentes:

Harvard Review. Digital Transformation Is Not About Technology

Mckensey. Digital transformation: Improving the odds of success

Delloite. Part of the Future of Financial Services series